
Naciones Unidas pidió este sábado (29.03.2025) a la comunidad internacional «ayuda urgente y consistente» para Myanmar, afectada por un terremoto de 7.7 grados que deja ya más de 1,700 muertos, en un «momento crítico» para el país.
«El terremoto ha impactado contra Birmania, que ya veía como su situación humanitaria se tambaleaba antes debido a los persistentes conflictos y a recurrentes desastres naturales», dijo en un comunicado el coordinador humanitario de la ONU para Myanmar, Marcoluigi Corsi.
La junta militar birmana, que detenta el poder desde el golpe de Estado de 2021, elevó este sábado a 1,644 los muertos, 3,408 los heridos y 139 los desaparecidos por el terremoto que sacudió el centro-norte de Birmania (Myanmar) el viernes, según informó a través del canal de radio y televisión oficial (MRTV).
El temblor se registró el viernes a las 12h50m hora local (06h20m GMT) en la región de Sagaing, a 10 kilómetros de profundidad, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), y con el epicentro entre las ciudades de Sagaing y Mandalay (a unos 17 kilómetros de ambas).
«La ONU y sus socios están movilizando recursos y apoyo urgente para atender a todas las comunidades afectadas, estén donde estén», añadió Corsi.
La ONU aprobó destinar cinco millones de dólares para apoyar el trabajo humanitario en Myanmar, al tiempo que llamó a hacer donativos a favor de esta causa.
El Fondo de Respuestas de Emergencia (CERF, en inglés) movilizará este dinero, como es habitual, a través de las distintas agencias ONU que operan en Myanmar, donde el organismo multilateral estima que cerca de 20 millones de personas, un tercio de la población, tiene necesidades básicas insatisfechas, una situación que ha empeorado después del sismo.
El Ejército birmano ha declarado el estado de emergencia en seis zonas: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó (donde está la capital homónima) y Bago, donde existe un conflicto activo entre el Ejército y guerrillas rebeldes étnicas y prodemocráticas.
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